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Vacunas para pacientes y sobrevivientes de cáncer: Lo que sabemos hasta el momento

  • Publicado: 10 de diciembre, 2020
    Actualizado: 23 de diciembre, 2020
    Revisión clínica realizada por: Dr. Nicolas C. Issa

    Conclusiones importantes:
    • Las vacunas son una manera efectiva y segura de prevenir el contagio de distintas enfermedades y virus.
    • La esperanza actual es que la mayoría de los pacientes de oncología que reciben tratamiento activo podrán recibir la vacuna contra la COVID-19. En base a la información obtenida a través de la vacunación contra el flu o influenza, los datos sugieren que los pacientes con cáncer podrán desarrollar un cierto nivel de respuesta protectora del sistema inmunitario, aunque el nivel de dicha respuesta podría verse afectado por varios factores. Existen investigaciones en desarrollo que buscan determinar la seguridad y eficacia de la vacuna en estos pacientes.
    • Se cree que tanto los pacientes sobrevivientes de cáncer como aquellos que no han recibido terapias que suprimen el sistema inmunitario por ya varios meses podrían desarrollar una respuesta de inmunidad exitosa a la vacuna de la COVID-19. Sin embargo, se necesita más información que valide esta información.
    • Dana-Farber está monitorizando con mucho cuidado el desarrollo del proceso de vacunas de la COVID-19. Durante estos momentos tan difíciles y estresantes los equipos de atención médica continúan siendo la mejor fuente de información para contestar las preguntas de nuestros pacientes. Tenga en cuenta que todavía no tenemos respuestas a algunas de sus preguntas. ¿Está usted al día con sus vacunas? Parece una simple pregunta, pero es muy importante. Las vacunas son unas de las medidas disponibles de prevención más convenientes y seguras, y tenerlas al día (por ejemplo, la vacuna del flu o influenza) ayuda a prevenir que usted se enferme.

    Existen muchas preguntas relacionadas con las vacunas de la COVID-19, las cuales se encuentran en diferentes fases de desarrollo y de aprobación en los Estados Unidos. Cualquier vacuna que es aprobada por la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), incluso cuando se trata de una autorización para uso de emergencia, tiene que cumplir con ciertos estándares extremadamente rigurosos. Los oncólogos de Dana-Farber y de otros lugares están observando con mucha atención el desarrollo de las vacunas y su impacto en los pacientes.

    ¿Cómo funcionan las vacunas?

    Las vacunas tradicionales utilizan una versión debilitada o muerta del mismo germen, virus, bacteria o toxina que causa la enfermedad. Por ejemplo, en la vacuna de la triple contra sarampión, rubeola y paperas (MMR, por sus siglas en inglés) la vacuna contiene tres virus, pero los gérmenes que contiene la vacuna han sido manipulados y debilitados hasta un punto que la persona no se enferma cuando se le administra la vacuna. En su lugar la vacuna simula el proceso de exposición a los gérmenes y permite al cuerpo desarrollar una respuesta inmune sin la necesidad de pasar por la enfermedad. Si una persona está inmunizada quiere decir que ha recibido la vacuna y que su cuerpo ha desarrollado los anticuerpos suficientes como para combatir la enfermedad.

    Las vacunas no son 100 % efectivas lo que significa que, aunque una persona reciba la vacuna todavía es vulnerable de tener la enfermedad. Esto se aplica especialmente a aquellas personas cuyo sistema inmunitario no funciona completamente como resultado del uso de un medicamento o por un tratamiento particular, como por ejemplo quimioterapia.

    Una de las características de las vacunas que las hacen ser una herramienta poderosa es que pueden ayudar a prevenir que se contagie y padezca la enfermedad, en vez que tener que recibir tratamiento después de enfermarse. Sin embargo, es importante recordar que la inmunidad puede disminuir en la medida en que nos hacemos mayores, por eso es tan importante estar al día con sus vacunas.

    Además, recibir la vacuna no solo le ayuda a usted a mantenerse saludable pero también reduce el riesgo de infección a todas aquellas personas que le rodean (especialmente si usted está o trabaja con personas de alto riesgo).

    Si usted no está seguro(a) si debería vacunarse, hable con su médico o proveedor profesional de la salud para determinar cuáles vacunas ha recibido y cuáles necesita, si es que todavía le falta alguna. Si no está seguro(a) de cuáles vacunas ya recibió usted puede comunicarse con sus doctores que le atendían anteriormente y puede solicitar que le envíen los registros de sus vacunas. Si esos registros no se encuentran disponibles su médico puede realizar una prueba para determinar evidencia de su inmunidad, bien sea a través de una vacunación previa o si ya ha tenido la infección.

    Si usted tiene alguna otra pregunta relacionada con la vacuna asegúrese de hacerla a un proveedor profesional de la salud.

    En general, ¿las vacunas son seguras? ¿y son seguras también para los pacientes con cáncer?

    En Estados Unidos todas las vacunas aprobadas por la FDA han sido autorizadas para su uso por su seguridad y efectividad. Normalmente la FDA dedica años de trabajo para evaluar las vacunas a través de estudios clínicos para determinar la seguridad de la vacuna, cómo responde el sistema inmunitario, qué dosis se bebe administrar y otros factores.

    En general a los pacientes con cáncer se les recomienda que no reciban vacunas, a excepción de la del flu o influenza, si se encuentran recibiendo tratamientos de quimioterapia, inmunoterapia o radioterapia. Para que las vacunas trabajen de forma correcta se requiere que provoquen una respuesta del sistema inmunitario y, en los pacientes que reciben tratamiento activo, puede ser que el sistema inmunitario esté débil. También es posible que ocurran infecciones si se administran vacunas con virus vivos en personas con un sistema inmunitario que está debilitado.

    La esperanza actual es que la mayoría de los pacientes de oncología que reciben tratamiento activo podrán recibir la vacuna contra la COVID-19. En base a la información obtenida a través de la vacunación contra el flu o influenza, los datos sugieren que los pacientes con cáncer podrán desarrollar un cierto nivel de respuesta protectora del sistema inmunitario, aunque el nivel de dicha respuesta podría verse afectado por varios factores. Existen investigaciones en desarrollo que buscan determinar la seguridad y eficacia de la vacuna en estos pacientes.

    Si tiene preguntas específicas acerca de cualquier vacuna o en particular preguntas de cómo podría afectar su atención del cáncer, asegúrese de hablar con su equipo médico.

    ¿La vacuna de la COVID-19 es segura?

    Para desarrollar la vacuna de la COVID-19 la FDA estableció un sistema nuevo y riguroso para determinar la seguridad y efectividad de cada una de las vacunas propuestas. En los Estados Unidos las vacunas que se encuentran disponibles ya han sido aprobadas, o han sido autorizadas para uso de emergencia y han cumplido con altos niveles de seguridad y efectividad.

    Más aún, una vez que la vacuna ha sido autorizada o aprobada, se continúa monitorizando por cualquier reacción adversa (como por ejemplo efectos secundarios). Si se detecta algo anormal los expertos rápidamente evalúan si este efecto constituye un motivo de preocupación de la seguridad de la vacuna. Esto ayuda a garantizar que los beneficios para los individuos que reciben la vacuna sean mayores que los riesgos potenciales.

    Por último, en cada lote de cada vacuna se evalúa la calidad y seguridad para garantizar que la vacuna actúe de la manera en que debe hacerlo y que no esté contaminada con algún ingrediente utilizado en su producción o gérmenes externos.

    "La efectividad de las primeras vacunas de la COVID-19 sobrepasaron las expectativas de muchos expertos y todas las posibles vacunas deben cumplir con el criterio de referencia de seguridad. Soy optimista al pensar que una vez que las vacunas estén ampliamente disponibles podremos finalmente empezar a controlar esta pandemia", expresó la Dra. Laurie H. Glimcher, Presidenta y Directora ejecutiva de Dana-Farber. “Y, aunque ya vemos una luz al final del túnel, debemos recordar que todavía faltan muchos meses para que suficientes personas puedan obtener la protección inmunitaria de la vacuna. Nuestra esperanza por un mejor año nuevo deberá estar combinada con una vigilancia constante el día de hoy".

    Vacunas de la COVID-19 para pacientes con cáncer y para aquellos que ya no están recibiendo tratamiento activo

    Aunque todavía se necesita más información para saber cómo la vacuna de la COVID-19 afectaría a los individuos con un diagnóstico de cáncer, se cree que tanto los sobrevivientes de cáncer como aquellos pacientes que no han recibido por varios meses alguna terapia inmunosupresora, podrán desarrollar una respuesta de inmunidad exitosa a la vacuna de la COVID-19.

    Los expertos de Dana-Farber están trabajando activamente para obtener más información acerca de cómo, si fuera el caso, estas vacunas impactarían a los pacientes. Además, también Dana-Farber está colaborando con funcionarios a nivel estatal y federal para ayudar en la toma de decisiones en relación con el virus, incluyendo los planes de distribución para el personal, los pacientes y sus cuidadores.

    Dana-Farber continuará proactivamente trabajando para garantizar, durante todo el proceso de distribución, que los pacientes, las familias y el personal estén seguros y protegidos.

    Recuerde: los oncólogos, el personal de enfermería y otros profesionales de Dana-Farber sirven de apoyo y fuente de información para los pacientes que tienen preguntas durante estos difíciles momentos. Dana-Farber continuará también proporcionando información tan pronto como esté disponible.